
Nuestra historia

La historia de la Fundación de Bienestar GRACE comenzó hace casi tres décadas, cuando su fundador, Brian Burk, afrontó la larga e incierta experiencia de criar a una hija con necesidades especiales complejas. Desde muy temprana edad, tuvo dificultades para escuchar y procesar el mundo que la rodeaba. Las infecciones crónicas de oÃdo, sin diagnosticar durante demasiado tiempo, le habÃan causado una pérdida auditiva significativa y retrasado las etapas formativas de su desarrollo del habla.
Cuando finalmente se sometió a una cirugÃa correctiva, sus padres esperaban que lo más difÃcil ya hubiera pasado. Pero años de hablar con voz apagada ya habÃan moldeado su forma de hablar y aprender. Trabajó incansablemente en logopedia; siete años de esfuerzo, persistencia y progreso, medidos sonido por sonido. Sin embargo, aunque sus palabras mejoraron, sus dificultades para comprender y retener la información persistieron. Maestros y médicos ofrecieron explicaciones que nunca encajaron del todo, y fue diagnosticada erróneamente con TDAH en repetidas ocasiones. A pesar de todo, soportó las burlas de sus compañeros que imitaban su "acento", y aun asÃ, nunca dejó de sonreÃr.
Brian y su familia buscaron respuestas por todas partes. Conocieron a innovadores como Robert Beson, de Progurt, y a especialistas de la ClÃnica Amen, donde las imágenes SPECT avanzadas finalmente revelaron lo que las evaluaciones tradicionales habÃan pasado por alto. Las exploraciones, junto con una evaluación detallada de la SSS, demostraron que el TDAH no era el problema. El verdadero avance llegó más tarde, con el diagnóstico del sÃndrome de Irlen, un trastorno del procesamiento visual que dificultaba enormemente la lectura y el aprendizaje. Con las intervenciones adecuadas, la incertidumbre comenzó a disiparse. Por primera vez, pudo ver, leer y aprender con comodidad.
Ese descubrimiento lo cambió todo. Fue a la vez desgarrador y esclarecedor, prueba de que sus dificultades nunca se debieron a su capacidad, sino a la incomprensión. Los años de frustración, confusión y búsqueda habÃan revelado algo más profundo: las lagunas que existen cuando los sistemas tratan los sÃntomas en lugar de buscar las causas.
De esa constatación surgió una silenciosa determinación. Brian comprendió que si no existÃan caminos hacia la sanación, era necesario crearlos. Durante la última década, ha dedicado su tiempo a ayudar a otros a encontrar lo que faltaba en sus propias historias, escuchando, investigando y guiando a las familias hacia una verdadera comprensión y restauración.
Ese viaje personal de amor, perseverancia y descubrimiento se convirtió en la semilla del nacimiento de la Fundación de Bienestar GRACE. Un compromiso para garantizar que ninguna familia volviera a sentirse tan sola, invisible y desamparada como la suya.